Algún pensamiento para un rato de inconciencia
Sólo la palabra trascenderá a este mundo,
la voz del alma y del espíritu,
llama que corre a través del cuerpo que ha tocado los colores de luz creadora,
impulso de vida que llama a nuestro instante.
El verbo encarna nuestro presente
la palabra sin tiempo que nos muestra eternidad.
Sólo el beso de una mujer podrá despertar al hombre palabra que acariciará al mundo y dará como ofrenda gotas saladas, agua hirviendo, piel y corazón, sangre y corazón a la mujer de brillantes faldas único consuelo de todos nuestros niños.
Tomado de "Bitácora de viaje" escrita por Arturo García Anaya