Pócima de vida
Acudo a nuestro oráculo, sacerdotes danzando,
plumas y hojas metálicas,
amuletos y trances,
la voz impersonal del creador
que posesiona el cuerpo del artista.
Creo en el sueño y la batalla,
en lagrimas y en sangre,
fuego y agua en la voz del alquimista.
Arturo García Anaya
Un hombre de conocimiento vive de actuar y no de pensar en actuar y luego analizar su acción. Por eso un hombre de conocimiento escoge un camino con corazón y lo sigue; mira y se regocija, y luego “ve” y se da cuenta de que su vida se acabará en un instante, sabe que el y que todos los demás no van a ninguna parte, y porque “ve”, sabe que no hay nada más importante que lo demás. Por eso un hombre de conocimiento no tiene nada, excepto vida para vivir, y su única relación con los demás es su DESATINO CONTROLADO. Como nada le importa más que otra cosa, un hombre de conocimiento realiza cualquier acto y lo ejecuta como si le importara, como si fuera su último acto sobre esta tierra, pero él sabe que en realidad no importa; así que cuando lo completa se retira en paz, sin tener el menor cuidado del resultado de su acto, porque, al fin y al cabo, para él la victoria y la derrota son iguales.
ResponderEliminarDon Juan dice a Castaneda que al conocimiento se va con miedo y respeto, pero con confianza en si mismo.
Ser un guerrero requiere de decisión, voluntad inflexible y una disciplina feroz. El campo de batalla esta en la vida, dentro del mundo cotidiano. El objetivo es vencer vicios y debilidades, inconsciencia e irresponsabilidad. Un aprendiz tiene que aprender a pulir su espíritu y fortalecer su cuerpo.
BUSCA NUEVAS MITOLOGIAS
Busca nuevas mitologías
donde indagar los nuevos nombres
para inventar rumbos
hasta perseguir una creación.
Descubriendo aquello
que nos nombra
y llama
confusamente
desde otros lugares.
Paralelamente
mientras te hablo
me sucede otro sueño