Quien ama,
no se fija a quien ama,
tan sólo ama y todo lo apuesta,
y todo lo da sin que le importen las
consecuencias del feliz o desgarrador final.
Quien ama,
no escucha consejos, porque
del Amor y sus misterios, se es un
instrumento ciego.
Quien ama,
hasta de su moral se olvida,
porque incrustado en su carne,
en sus huesos y en su mente, no
existe nada ni nadie, salvo el objeto
sobre el cual gira su enfocada adoración
que le embelesa, le hechiza, y hasta le arrebata
los suspiros de su propia existencia.
Nadie elige a quien amar;
el Amor lanza su zarpazo,
y mengua tu voluntad,
y mengua tu razón
y tu poder de elegir.
Nadie elige a quien amar;
el Amor no te da el chance de pensar;
no te da otra opción que la de entregarte
en sus brazos sin poder condicionarle
a que te acaricie o te destruya.
- Rourke Boada
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